En Transporte Quilmes (ex 1848), BONGO desarrolló un solado de seguridad pensado para acompañar las características del espacio y las necesidades de uso del proyecto.
El sistema está compuesto por dos capas de caucho: una base de SBR NFU, que aporta la amortiguación, y una terminación de EPDM, que permite definir el acabado y la identidad visual del solado.
Pero detrás de cada solado hay un proceso de desarrollo. En BONGO trabajamos con una mirada basada en la investigación, la innovación y la aplicación de tecnología, buscando adaptar cada sistema a las condiciones concretas de cada proyecto.
La capacidad de amortiguación del solado está directamente relacionada con su espesor. A medida que aumenta el espesor de la capa de amortiguación, aumenta también su capacidad para absorber la energía generada por una caída. Por eso, el sistema se dimensiona de acuerdo con la altura crítica de caída del equipamiento, buscando alcanzar el nivel de protección requerido.
Esta condición puede verificarse mediante ensayos HIC in situ, realizados directamente sobre la obra terminada, para comprobar el comportamiento real del solado.
- Sistema de doble capa: SBR NFU + EPDM
- Diseñado según las condiciones de cada proyecto
- Espesor definido según altura crítica de caída
- Tecnología propia para testeo HIC
- Verificación de absorción de impacto en obra
En BONGO, investigar también es parte de construir. Desarrollamos sistemas de solados que integran materiales, tecnología y conocimiento para responder a las exigencias reales de cada espacio.