En Plaza Ravencroft, Hurlingham, BONGO desarrolló un solado de seguridad de doble capa, compuesto por una base de SBR NFU y una terminación de EPDM, pensado para integrarse al diseño del espacio y responder a las exigencias de uso del equipamiento.
En un espacio de juego, el solado no es simplemente una superficie que se coloca debajo de los juegos. Su espesor y composición forman parte del diseño de seguridad del proyecto.
Cada equipamiento presenta una determinada altura crítica de caída, y a partir de ese dato se define el espesor necesario de la capa de amortiguación. De esta manera, el solado puede absorber de forma controlada la energía generada ante una caída y ofrecer el nivel de protección requerido.
El sistema se completa con una terminación de EPDM, que permite trabajar el acabado del solado e incorporarlo visualmente al proyecto, sin perder de vista su función principal: acompañar el uso seguro del espacio.
- Doble capa: SBR NFU + EPDM
- Espesor determinado según altura crítica de caída
- Amortiguación diseñada para cada equipamiento
- Terminación de EPDM integrada al proyecto
- Verificación HIC sobre la obra terminada
En BONGO entendemos que diseñar un solado de seguridad es diseñar parte del espacio. Cada proyecto requiere analizar sus condiciones, definir el sistema adecuado y llevarlo a obra con precisión. Porque detrás de una superficie continua hay diseño, desarrollo y tecnología aplicados a la seguridad.